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Mitos y realidades sobre las dietas sin gluten y la enfermedad celiaca

La popularidad de las dietas sin gluten ha aumentado de forma asombrosa en la última década. Junto a ese crecimiento han aflorado una serie de mitos que nada tienen que ver ni con la enfermedad celiaca ni con este tipo de dietas como tal. Hoy destriparemos algunos de los más habituales.

Hasta hace unos pocos años la dieta sin gluten era patrimonio exclusivo de aquellas personas con enfermedad celiaca. Se trataba, y hasta cierto punto se sigue tratando, de una enfermedad poco conocida por aquellos que no la padecían o que no tenían familiares o allegados cercanos que la padecieran. Y si no se conocía bien la enfermedad, mucho menos se conocían bien las características del único tratamiento válido de la enfermedad celiaca: la dieta sin gluten.

Mitos bolos

Sin embargo, hará poco más o menos 10 años y debido a los procesos propios de origen insondable como son los de las modas, surgió la propuesta de dirigir a toda la población, no solo a las personas con enfermedad celiaca, el consejo de eliminar el gluten de la alimentación y con ello obtener una serie de milagrosos –no se puede decir de otra forma- beneficios. De hecho, se pasó a hablar no tanto de las dietas sin gluten y sí más de las dietas libres de tal por la influencia del famoso #Glutenfree y demás trending topics. Además y retomando el terreno científico más que el de las modas (pero en cierto modo también influido por estas) surgió una posible entidad clínica que aún sigue siendo motivo de cierto debate científico: la sensibilidad al gluten no celiaca. Un trastorno con una etiología hasta cierto punto desconocida, con diversas manifestaciones clínicas según pacientes, pero que suelen mejorar al eliminar el gluten de su alimentación.

En este caldo de cultivo y siendo “la moda” uno de sus ingredientes más destacados, era previsible el surgimiento de ciertas controversias al respecto de las dietas sin gluten. Vamos a ver algunas de las más destacadas o al menos las que más trascendencia pueden tener.

La prevalencia de diabetes tipo 1 es mayor en personas con enfermedad celiaca: Realidad

Es un dato que ofrece un escaso margen para la réplica: entre los pacientes con diabetes tipo 1 hay una mayor proporción de pacientes que son diagnosticados de enfermedad celiaca (EC). Esta relación está bien documentada, especialmente en población juvenil con diabetes tipo 1 para los que la prevalencia de EC oscila en una amplia horquilla entre el 1,6 y 16,4%; cuando la prevalencia de la EC en la población general se estima entre el 0,3 y 1%. Con algunas variaciones, esta relación se ha documentado de forma repetida en otros estudios publicados. Existen diversas teorías que ayudarían a entender el porqué la diabetes tipo 1 podría influir en el debut de la EC, y la mayor parte de ellas aluden al carácter autoinmune de ambos trastornos en base a una implicación genética similar. Tienes más información y estudios en este enlace del Dr Schär Institute.

Las dietas bajas en gluten aumentan el riesgo de diabetes tipo 2: Mito

Se trata de un mito que ha alcanzado cierta popularidad cuando se malinterpretaron los resultados de un informe presentado en 2017 por la Academia Americana del Corazón. Bajo el título “Las dietas bajas en gluten pueden estar asociadas con un mayor riesgo de diabetes tipo 2” se presentó un estudio retrospectivo y observacional en el que se contrastó que quienes menos gluten incluían en su dieta presentaban mayor riesgo relativo de padecer diabetes de tipo 2. A pesar de lo grandilocuente del título, los investigadores justificaron esta correlaciones en base a que las dietas bajas en gluten observadas eran, al mismo tiempo, dietas con una cantidad de fibra menor que las que incluían este elemento en mayores cantidades, así como menos ricas en micronutrientes tales como vitaminas y minerales. Así, esta correlación (que no causalidad) queda mucho mejor explicada al decir que, con mucha más probabilidad, las dietas con menos gluten son más pobres en fibra y micronutrientes, y que estas características podrían ayudar a explicar mejor el incremento del riesgo de padecer diabetes de tipo 2. Y no por la escasez de gluten.

Es muy peligroso sacar conclusiones extemporáneas de la correlación de dos variables, en este caso “más o menos gluten con más o menos casos de diabetes tipo 2”. Tenemos ejemplos más divertidos como este que pone en correlación el número de personas que han muerto ahogadas en una piscina entre 1999 y 2009 con el número de películas en las que ha intervenido Nicolas Cage esos años, que es lo que se representa en la imagen bajo estas líneas (Espera, ¿los contratos para las películas que va a rodar Nicolas Cage predice el número de personas que van a morir ahogadas al caerse a una piscina?)

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Todo el mundo obtiene beneficios sobre su salud al prescindir del gluten: Mito

Se ha dicho por activa y por pasiva: solo hay dos colectivos que se beneficiarían de retirar el gluten de su alimentación: las personas con EC y aquellas que presenten algún tipo de sensibilidad al gluten no celiaca. El resto de personas no va a encontrar ningún beneficio frente a enfermedades endocrinológicas, psiquiátricas, reumatológicas o para mejorar el rendimiento deportivo al eliminar el gluten de su dieta. O al menos nadie hasta la fecha ha podido poner de relieve esos supuestos beneficios, tan habitualmente cacareados, con un estudio adecuadamente diseñado y de forma incontrovertida. Sin embargo, parece que no importa cuántas veces se diga, habrá gente que siga pensando lo contrario. Esta es posiblemente una de las consecuencias más indeseadas de las modas, que no atienden a razones.

Eliminar el gluten te hará perder peso: Mito

Que un alimento o producto sea “sin gluten” no quiere decir que sea bajo en grasa, de contenido calórico reducido, bajo (o sin) azúcar o lo que cualquiera pueda imaginar, pero que sea siempre “sin”, salvo “sin gluten”. En línea con el anterior mito, nadie hasta la fecha ha podido establecer una relación entre las dietas sin gluten y una mayor probabilidad para adelgazar o perder peso, tal y como refleja este documento de posicionamiento de la Academia Norteamericana de Dietética. Parece que siempre hay algo de glamuroso en eso de recomendar dietas sin gluten y la verdad es que no encuentro respuesta para saber dónde radica ése glamur… que se lo pregunten, entre otros, a una persona con EC.

Gluten free adelgazar

Eliminar el gluten significa prescindir de los cereales: Mito

El arroz, el arroz salvaje, el denominado trigo sarraceno, el maíz, el teff, el amaranto, el mijo, la quinoa y el sorgo son cereales. Y no contienen gluten. Una de las claves para seguir una correcta dieta sin gluten (en los casos de EC y sensibilidad al gluten no celiaca) consiste en hacer sustituciones adecuadas de platos elaborados con cereales que sí tienen gluten (trigo, espelta, cebada, centeno, triticale, avena –salvo que esté certificada “sin gluten” y extractos de malta) con los que no lo tienen y que ya se han mencionados. De hecho, tal y como se puede comprobar, y aunque ampliamente extendidos aquellos cereales que portan gluten, son más en número los cereales que no lo tienen. En cualquier caso, conviene además optar por las versiones integrales de los cereales permitidos con el fin de realizar elecciones más saludables. No obstante, es preciso coincidir que un inconveniente habitual de los cereales sin gluten es que, salvo el arroz y el maíz, el resto suelen ser opciones que terminan encareciendo la cesta de la compra, en especial cuando su elección no es una cuestión arbitraria sino obligatoria en el día a día.

Ni que decir tiene que hay muchos más mitos… o realidades, que planean sobre la enfermedad celiaca, las dietas sin gluten y la sensibilidad al gluten no celiaca, estos solo han sido una muestra. Si estás interesado en que se comenten algunos de los que tengas en mente te animo a que me los hagas llegar en los comentarios y procuraré darles respuesta en entradas posteriores.

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Nota bene: Este contenido ha sido redactado como parte de un convenio de colaboración con Dr Schaär Institute y que esperemos sirva de ayuda amuchas personas afectadas de EC y otros trastornos relacionados.